El Clásico Infantil, punto de partida de grandes campeones

25 Jul 2017
El Clásico Infantil, punto de partida de grandes campeones

 

Tomado de: www.elmundo.com

Autor:  Andrés Felipe Bedoya Serna

23 julio de 2017 - 02:00 PM 

La edición 28 del Clásico Nacional de Ciclismo Infantil EL MUNDO se celebrará el domingo 20 de agosto en el Aeroparque Juan Pablo II.

 
El sacrificio, la vocación y la dedicación son elementos que destacan al deportista colombiano, que en la mayoría de los casos crece y se desarrolla en ambientes hostiles, de extrema necesidad y sufrimiento.

Para llegar a la élite del deporte es necesario tener más que talento. Es una mezcla de factores, una serie de condicionantes que deben perdurar, solidificarse y perfeccionarse. El ciclismo es una de las disciplinas que más gloria le ha entregado a Colombia y hoy vive un presente estelar, en cabeza de hombres como Rigoberto Urán y Nairo Quintana, dos corredores talentosos, que empezaron desde muy abajo y con base en disciplina y constancia se codean con los mejores del mundo.
Exciclistas y hombres de los pedales como Santiago Botero, Carlos Mario Jaramillo y Gabriel Jaime Vélez, coinciden que son muchos los aspectos que debe cumplir un joven corredor para recorrer el camino hasta la alta competencia.

José Miguel sueña en grande
Duerme, sueña y respira ciclismo. Por estos días, llega de la escuela a la casa y pregunta qué tal estuvo la etapa del Tour de Francia. Si Nairo perdió mucho tiempo, si Rigo sigue en la pelea, consulta por Froome, Bardet y Aru. Los conoce a todos, entiende qué es un embalaje, un ataque, en qué consiste una estrategia.
José Miguel Aristizábal participará por quinta ocasión en el Clásico Nacional de Ciclismo Infantil EL MUNDO con la convicción de conseguir su cuarta victoria consecutiva. El joven pedalista, natural del municipio de Granada, es un enamorado del deporte de las bielas.
Con 10 años recién cumplidos, ha pasado la mitad de su vida montado en una bicicleta. A los 5 años su padre, Diego Iván Aristizábal, propuso a los entrenadores de la escuela Forjando Sueños que abrieran una categoría para niños de 4 y 5 años, y así el pequeño deportista descubrió y desarrolló su gran pasión.
José Miguel ganó con solvencia la categoría Escolar del pasado Festival de Ciclismo en el marco del Festival de Festivales y ahora su meta está puesta en conseguir su cuarta conquista en el Clásico Infantil. Este año participará en la categoría Honestidad, para los nacidos en 2007.
“Entreno cuatro días a la semana, algunos días subimos, otros rodamos en plano. Hay días con más exigencia. Desde que me subí por primera vez a una bicicleta me encantó y cada día me gusta más”, reconoció el pequeño con madurez, quien asegura que su fuerte es escalar.
El estudiante de cuarto grado de la Escuela Urbana Jesús María Yepes, de Granada, es admirador de Nairo Quintana “y de todos los ciclistas”, como lo asegura con determinación.
José Miguel anhela transitar todo el camino hasta llegar al profesionalismo. El ciclismo es la única disciplina que lo apasiona: “No me gusta ni ver ni practicar otros deportes”, sentenció.
Diego Iván, por su parte, continúa tocando puertas para poder conseguir un patrocinio que le permita costear los onerosos desplazamientos que debe hacer con su hijo y hacerse a una nueva bicicleta. “El niño compite constantemente. En su palmarés ya ostenta más de 30 títulos y 50 podios. Ya los trofeos no caben en las repisas que le construimos, afortunadamente nuestra casa es grande”, dijo el orgulloso papá.

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Su primera competencia
Santiago Botero, campeón mundial de la prueba contrarreloj en 2002 y ganador de tres etapas del Tour de Francia, entre otros logros, es uno de los más ilustres participantes en 27 ediciones del Clásico Infantil. Lo hizo en 1989 en una pequeña bicicleta de cross, cuando aún no despertaba en él la pasión de ganarse la vida a los pedalazos. Esa carrera, según relata el exciclista profesional, le permitió llenarse de confianza.
“Recuerdo el miedo, los nervios que sentía antes de la salida. Y también la satisfacción de haber terminado, fue un circuito de dos vueltas a la Universidad Pontificia Bolivariana y terminé de 15 en una cicla de BMX, muchos niños contaban con bicicletas de ruta. Fue satisfactorio porque me daba miedo correr en multitud, muy impactante, pero después superé eso y me generó confianza para afrontar más adelante situaciones similares. Fue mi primera experiencia en el ciclismo y la recuerdo con cariño”, evocó.
Para Botero, el Clásico Infantil puede ser el punto de partida para miles de niños que sueñan con ser corredores de alta competencia, en un momento estelar del ciclismo colombiano. “Este tipo de eventos son propicios para aprender a ganar, a perder, a competir y a ponerse un número. También para descubrir si uno tiene esa vena de ser ciclista profesional, ahí empiezan a formarse grandes campeones. Es ese primer contacto con un grupo de corredores, con una bicicleta, con un número en la espalda, aspectos importantes en un país que actualmente está respirando ciclismo. No son muchas las personas idóneas que trabajan categorías infantiles, sería importante contar con una mayor cantidad de formadores para que surjan más ciclistas”, dijo.
Santiago asegura que a estas edades el ciclismo aún debe ser un disfrute, sin presiones de ninguna índole: “Lo ideal es que el niño empiece a montar desde temprana edad y ya sobre los 15 o 16 años comienza a enfocarse en qué es lo que quiere. En la medida que se van acercando a los 18 ya se le deben dar algunas pautas para comenzar la carrera deportiva. Para un niño es muy importante que sus padres no lo presionen, hay papás que ven a sus hijos como el próximo Nairo Quintana. Cuando inician tan temprano y los padres son intensos y ven en ellos lo que les hubiera gustado ser, hay riesgo que se saturen y terminen por odiar la bicicleta. Yo lo hice por convicción propia, porque me gustaba, empecé tarde, a los 23 años inicié el proceso de transición al profesionalismo sin conocimiento, eso me llevó a estar siempre motivado, sin bajar la guardia. Creo que debe haber un equilibrio, no empezar muy joven ni muy viejo pero sí hacerlo de la manera adecuada”, conceptuó.

“No hay método ni fórmula”
Para Carlos Mario Jaramillo, director técnico de las selecciones Colombia de ruta, un joven que tenga aspiraciones de ser un gran campeón debe ser un apasionado de tiempo completo: “Lo más importante es que le apasione el deporte. Que uno no tenga que llamar al corredor, que él tenga iniciativa y que sepa dónde quiere llegar y ponerse metas. Si no le gusta y no hace sacrificios, no llegará a ser un gran competidor, por más condiciones que tenga. El hambre de gloria es primordial, al igual que la mente. Un deportista que sea flojo mentalmente no llegará a ninguna parte porque en el deporte hay que superar constantemente grados de dificultad y sacrificio”, aseveró.
El entrenador consideró que la edad ideal para asumir el ciclismo de manera recreativa es hasta los 16 o 17 años: “Si a partir de los 17 o 18 años uno le ve mayor proyección a un corredor, se le ponen más cargas de trabajo, más responsabilidad. Antes de eso hay que dejarlo que disfrute y mire qué quiere hacer. Afortunadamente hoy en nuestro país hay hambre de ser ciclista porque los jóvenes están viendo la capacidad del ciclismo colombiano, que tenemos corredores que sobresalen en las grandes carreras del mundo, quieren emular a Rigo, a Nairo… entre los 15 y 16 años ya se les deben dar algunas pautas”.
En ese contexto, el director técnico Gabriel Jaime Vélez enfatizó que “no hay un método ni una fórmula indicada para formar a un gran campeón. Cada persona y organismo es diferente, al igual que toda su parte funcional. Primero se conoce el organismo, al deportista a través de un test, de pruebas funcionales en laboratorio y ya conocida esa parte se aplican cargas de trabajo con orden, metodología, interconexión de cargas y manejo, cada uno es diferente. Pero está claro que para lograr esa meta se requiere de mucho trabajo. Para ser ciclista hay que tener tres cosas que deben ir de la mano: Pasión, porque es un deporte de mucha complejidad, salud y condiciones. Si falla alguna de las tres no se pueden tener grandes aspiraciones. La parte mental también es fundamental para conseguir los logros, ocupa un porcentaje muy alto, creería que del 50 % para arriba”.

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Generalidades del Clásico
El domingo 20 de agosto más de cinco mil niños de todo el país disfrutarán de la edición 28 del Clásico Nacional de Ciclismo Infantil EL MUNDO.
La cita será en el Aeroparque Juan Pablo II, donde niños entre los dos y los catorce años se treparán en sus caballitos de acero para dar rienda suelta a su pasión por los pedales.
Han pasado 27 ediciones desde que nació el Clásico Infantil. La primera fue el 26 de agosto de 1989, cuando el certamen se realizó sobre 1.700 metros en la Avenida Bolivariana, un circuito a dos vueltas sobre la UPB, con 258 participantes.
El Clásico es en esencia recreativo, pero también tiene su faceta competitiva, pues muchos de los jóvenes nacidos en 2003 y 2004, quienes representan los valores de la Libertad y la Noviolencia, respectivamente, disputan con intensidad la competencia, abriéndose paso a un futuro lleno de victorias, ya que esta representa el punto de partida de miles de jóvenes que anhelan integrar el ciclismo de alta competencia.

Las categorías del Clásico
1. Ternura    Nacidos en 2014
2. Alegría    Nacidos en 2013
3. Amistad    Nacidos en 2012
4. Respeto    Nacidos en 2011
5. Generosidad    Nacidos en 2010
6. Responsabilidad    Nacidos en 2009
7. Solidaridad    Nacidos en 2008
8. Honestidad    Nacidos en 2007
9. Tolerancia    Nacidos en 2006
10. Perseverancia    Nacidos en 2005
11. Noviolencia    Nacidos en 2004
12. Libertad    Nacidos en 2003
13. Superación    Niños en situación de discapacidad

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